Sale el sol, la boca aún seca.
Un café desabrido, los ojos me pesan.
Camino sin prisa, espero en la acera.
¿No tienes sencillos? El micrero protesta.
Cae la noche, mis piernas tiemblan.
Preparo un café, mi panza se ulcera.
Repaso materias, tranquilas me llevan
lejos de esta mierda sin pies ni cabeza.
Hoy cumplo años, mi corazón revienta,
pues esta agonía se vuelve más vieja.
Con un par de amigos remojo las penas
de amores furtivos, de absurdas peleas.
Termina la noche, el alba se asoma
¡Oh, cruel señora, bendígame hoy!
¡Lléveme adonde viven las amapolas!
Pues ahora mismo, no sé donde estoy.
lunes, 14 de abril de 2014
Dilemas efímeros
¡Qué horrenda peste!
Con viscosas moscas
y animales desagradables,
me encuentra el alba
con actitudes punzantes.
Tan cerca se encuentra
que me avergüenzo.
Su intimidable belleza
me traba el pescuezo.
Con miedo yo escribo,
para que no se dé cuenta,
lo que de ella percibo,
al estar hoy tan bella.
Una, dos, tres moscas,
son las que me llevan,
aunque quede una hora
para el adiós que ella espera.
Pero yo no quiero
que termine este viaje,
pues a pesar de los miedos
deseo yo hablarle.
Mas no, no se puede.
Su compleja cabellera,
como problema indescifrable,
niega paso a decenas.
Como rojas cortinas de seda
son los delgados cabellos,
que cuidan de empalagosas frases
a la reina del gris cielo.
Con viscosas moscas
y animales desagradables,
me encuentra el alba
con actitudes punzantes.
Tan cerca se encuentra
que me avergüenzo.
Su intimidable belleza
me traba el pescuezo.
Con miedo yo escribo,
para que no se dé cuenta,
lo que de ella percibo,
al estar hoy tan bella.
Una, dos, tres moscas,
son las que me llevan,
aunque quede una hora
para el adiós que ella espera.
Pero yo no quiero
que termine este viaje,
pues a pesar de los miedos
deseo yo hablarle.
Mas no, no se puede.
Su compleja cabellera,
como problema indescifrable,
niega paso a decenas.
Como rojas cortinas de seda
son los delgados cabellos,
que cuidan de empalagosas frases
a la reina del gris cielo.
Metáforas
"Humo
ajeno a su cuerpo y besos de un frío licor marrón apaciguan su noche
excenta de sorpresas. Todos con su vida ya hecha, huyen -siempre fue
así. Escuchando lamentos de camaradas desconocidos, quizás olvidados en
su muerte, se siente confidente y relata anécdotas repugnantes, pues
nadie escucha, todos hablan (o quizás solo hacen ruidos muy lejanos a lo
que sería una conversación).
Perdido en una navidad a la que no pertenece solo le queda coquetear con la desdicha. ¡Bienvenido sean los corazones maltrechos por los televisores andantes! Pues en su desgracia reside la esperanza de encontrar con quien bailar.
Harto del quehacer cotidiano, el hombre busca refugio en placeres pasajeros y sueños no del todo ilusorios, pero fugaces... Silencioso escape del panorama opresor. Se para en la mesa del parque y empieza a mear desde su castillo hurtado y desvencijado, a ver si su humeante y asquerosa lluvia puede devolver la vida a alguna flor. Pero no, un muerto no puede conceder nueva vida -o al menos eso dicen: ¿Será posible que un moribundo regale lo que queda de él para que otro ser goce una vida nueva?
Quizás sí.
Quizás tú."
- Descripción de un poeta. Por un loco en el 27° aniversario de Baudelaire en la Galería de Jeu de Paume.
Perdido en una navidad a la que no pertenece solo le queda coquetear con la desdicha. ¡Bienvenido sean los corazones maltrechos por los televisores andantes! Pues en su desgracia reside la esperanza de encontrar con quien bailar.
Harto del quehacer cotidiano, el hombre busca refugio en placeres pasajeros y sueños no del todo ilusorios, pero fugaces... Silencioso escape del panorama opresor. Se para en la mesa del parque y empieza a mear desde su castillo hurtado y desvencijado, a ver si su humeante y asquerosa lluvia puede devolver la vida a alguna flor. Pero no, un muerto no puede conceder nueva vida -o al menos eso dicen: ¿Será posible que un moribundo regale lo que queda de él para que otro ser goce una vida nueva?
Quizás sí.
Quizás tú."
- Descripción de un poeta. Por un loco en el 27° aniversario de Baudelaire en la Galería de Jeu de Paume.
sábado, 12 de abril de 2014
Sábado en la noche
En medio de un infierno
¿Hay razón para llorar?
Lluvia de cenizas,
oscuridad por las calles
el mentón me tirita
por lo helado de los bares.
Corro a tu encuentro
perdido por esos lares,
mas cuando al fin llego
no hay quién me acompañe.
Camino desganado
y cansado por el fracaso,
no eres tú quien la ha cagado,
sino yo, siempre, embobado.
Hay razón para llorar,
mas no es el caos
de la ciudad sin su hogar,
ni el cielo ya no más azulado.
Es por ti, oh dulce señora,
pues hoy era otra la historia.
Empero aquí estoy, en mi alcoba,
regando mi triste amapola.
Con frías cervezas,
quizás ella llore,
por mi tristeza,
por mis amores.
¿Hay razón para llorar?
Lluvia de cenizas,
oscuridad por las calles
el mentón me tirita
por lo helado de los bares.
Corro a tu encuentro
perdido por esos lares,
mas cuando al fin llego
no hay quién me acompañe.
Camino desganado
y cansado por el fracaso,
no eres tú quien la ha cagado,
sino yo, siempre, embobado.
Hay razón para llorar,
mas no es el caos
de la ciudad sin su hogar,
ni el cielo ya no más azulado.
Es por ti, oh dulce señora,
pues hoy era otra la historia.
Empero aquí estoy, en mi alcoba,
regando mi triste amapola.
Con frías cervezas,
quizás ella llore,
por mi tristeza,
por mis amores.
Pensión
Las piezas son pequeñas casas,
que guardan distintas personas.
Alcohólicos, drogadictos, niñas abandonadas,
mamás solteras, familias enteras.
Déjame entrar a la tuya amada mía,
pues ésta noche soy yo quién trae las frazadas
con las que nos arroparemos hasta el próximo día.
Pues los dos sabemos: ahí rondan las hadas.
Luego paseamos por el callejón que
da a una olla común donde somos los chef.
Si te vas a la derecha, verás el reflejo de un amor perenne
Vamos hoy, esta noche, al rincón que tú quieres.
Después de un rato,
fuimos a una plaza.
Donde ahí te abrazo,
para amarte al fin con palabras.
El frío calador de huesos,
nos da la señal para que volvamos
a amarnos con bailes,
mientras la canción de la cama, tocamos.
Bien de mañana, traigo
el desayuno a la casa.
Te admiro por una hora,
hasta que el sobresalto
causada por el olor del amor,
llena de risa mi cara.
que guardan distintas personas.
Alcohólicos, drogadictos, niñas abandonadas,
mamás solteras, familias enteras.
Déjame entrar a la tuya amada mía,
pues ésta noche soy yo quién trae las frazadas
con las que nos arroparemos hasta el próximo día.
Pues los dos sabemos: ahí rondan las hadas.
Luego paseamos por el callejón que
da a una olla común donde somos los chef.
Si te vas a la derecha, verás el reflejo de un amor perenne
Vamos hoy, esta noche, al rincón que tú quieres.
Después de un rato,
fuimos a una plaza.
Donde ahí te abrazo,
para amarte al fin con palabras.
El frío calador de huesos,
nos da la señal para que volvamos
a amarnos con bailes,
mientras la canción de la cama, tocamos.
Bien de mañana, traigo
el desayuno a la casa.
Te admiro por una hora,
hasta que el sobresalto
causada por el olor del amor,
llena de risa mi cara.
viernes, 11 de abril de 2014
Ángel de neón
Ángel de neón, me llamas confidentemente.
Solo tú sabes quien verdaderamente soy.
Te acercas de sorpresa,
sabes que si se trata de ti, capaz no soy de negarme.
Ven conmigo,
sabes que me quieres,
yo soy la única
que te entiende.
Por favor no me encandiles
con tus celestiales luces,
solo dios sabe
que eso me seduce.
No temas conmigo,
no temas por ti,
un beso mio
y sabrás donde ir.
Brillas y brillas, casi me dejas ciego.
Sé que mañana me acordaré de ti.
Te tengo. No sé por qué no puedo,
dejar de pensar que te vienes y te vas.
No importa lo que digan
los demás,
entrégate a mi,
nada más necesitarás.
Solo un encuentro sirve para redimirme,
me das fuerzas para seguir con esta farsa.
Me llevas de momento: ¡Dime cómo lo hiciste!;
logras lo que nadie: haces que olvide quien soy.
Es suficiente por hoy,
no querrás sufrir una sobredosis.
Necesitas descansar,
pero no me extrañes,
dentro de ti tendré una metamorfosis.
A veces eres lo único que me queda
en un mundo tristemente opaco.
Iluminas mi mundo, oh ángel de neón mágico,
amor, no me dejes a oscuras, sigue relampagueando.
Las palabras están demás,
sabes que te hago daño.
Siempre que supliques
por un poco de luz,
me tendrás aquí, a tu lado.
II
Jugueteas y coqueteas con aves de rapiña,
¡Qué más da si quieres vivir la vida!
Danzas y brincas por las verdes praderas
de tu activa juventud sin mí.
Yo, llego tarde casi siempre en las carreras
de la vida, que sin tu dulzura sin más perdí.
Te extraño a cada hora.
Cada segundo que pasa
es un martirio sin fin:
tu perfume sigue penando por mi casa.
Y qué te importa con qué otra luz estoy quedando ciego,
tú sabes bien que esa noche me dejaste caer
entre tus pies,
sin más consuelo que una lámpara caida del cielo.
A la deriva en un bosque de luces
retozo con luciérnagas de diversos resplandores.
Ilumina mi camino la que se me cruce
sin más motivo que contemplar mis dolores.
Sé muy bien que cada momento oscurezco más
con tantas destelleantes pero falsas luces de colores.
¿A quien quiero engañar?: A tí...
Que el resplandor de tu mirada
no ose interactuar con mi lúgubre lobreguez.
¡Maldigo el momento
en que tu mirada le opacó aún más ese día!
transformando mis días
en una continua noche
ya carente de sentido
y sin más pilas
para mis frías linternas.
Solo tú sabes quien verdaderamente soy.
Te acercas de sorpresa,
sabes que si se trata de ti, capaz no soy de negarme.
Ven conmigo,
sabes que me quieres,
yo soy la única
que te entiende.
Por favor no me encandiles
con tus celestiales luces,
solo dios sabe
que eso me seduce.
No temas conmigo,
no temas por ti,
un beso mio
y sabrás donde ir.
Brillas y brillas, casi me dejas ciego.
Sé que mañana me acordaré de ti.
Te tengo. No sé por qué no puedo,
dejar de pensar que te vienes y te vas.
No importa lo que digan
los demás,
entrégate a mi,
nada más necesitarás.
Solo un encuentro sirve para redimirme,
me das fuerzas para seguir con esta farsa.
Me llevas de momento: ¡Dime cómo lo hiciste!;
logras lo que nadie: haces que olvide quien soy.
Es suficiente por hoy,
no querrás sufrir una sobredosis.
Necesitas descansar,
pero no me extrañes,
dentro de ti tendré una metamorfosis.
A veces eres lo único que me queda
en un mundo tristemente opaco.
Iluminas mi mundo, oh ángel de neón mágico,
amor, no me dejes a oscuras, sigue relampagueando.
Las palabras están demás,
sabes que te hago daño.
Siempre que supliques
por un poco de luz,
me tendrás aquí, a tu lado.
II
Jugueteas y coqueteas con aves de rapiña,
¡Qué más da si quieres vivir la vida!
Danzas y brincas por las verdes praderas
de tu activa juventud sin mí.
Yo, llego tarde casi siempre en las carreras
de la vida, que sin tu dulzura sin más perdí.
Te extraño a cada hora.
Cada segundo que pasa
es un martirio sin fin:
tu perfume sigue penando por mi casa.
Y qué te importa con qué otra luz estoy quedando ciego,
tú sabes bien que esa noche me dejaste caer
entre tus pies,
sin más consuelo que una lámpara caida del cielo.
A la deriva en un bosque de luces
retozo con luciérnagas de diversos resplandores.
Ilumina mi camino la que se me cruce
sin más motivo que contemplar mis dolores.
Sé muy bien que cada momento oscurezco más
con tantas destelleantes pero falsas luces de colores.
¿A quien quiero engañar?: A tí...
Que el resplandor de tu mirada
no ose interactuar con mi lúgubre lobreguez.
¡Maldigo el momento
en que tu mirada le opacó aún más ese día!
transformando mis días
en una continua noche
ya carente de sentido
y sin más pilas
para mis frías linternas.
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